Los pies son una parte de nuestro cuerpo que es fundamental cuidar para sentirnos bien. A pesar de que solo los lucimos en verano, su cuidado no debe restringirse en los restantes meses del año. El mantener unos pies perfectos no solo beneficia a la estética sino también a la salud. Por ejemplo, las pedicuras para deportistas son una pieza importante en la salud de las personas que hacen ejercicio para tener unos pies sanos. Para el cuidado de los pies podemos recurrir a un podólogo o bien seguir nosotros una rutina diaria en casa. Bien es cierto que habrá ciertos defectos o peculiaridades que solo podrá tratarse con la experiencia de estos profesionales.

Cómo llevar a cabo el cuidado de los pies

Pues bien, como hemos dicho anteriormente, nosotros mismos podemos llevar a cabo una rutina diaria para mantener nuestros pies sanos y bonitos. Para ello es fundamental realizar una pedicura cada cierto tiempo. Esta consiste, en primer lugar, en introducir los pies en remojo alrededor de 15 minutos. Después debemos eliminar con mucha precaución las durezas que podamos tener en los pies con las herramientas adecuadas, cortar las uñas siempre en forma recta o cuadrada y teniendo especial cuidado para que no se claven en la piel y puedan ser causa de heridas e infecciones. Para evitar esto también es necesario limarlas, sobre todo por los bordes.

Otro consejo importante para el cuidado de nuestros pies es secar adecuadamente los pies después de la ducha para evitar zonas húmedas y, de este modo, evitar la aparición de hongos y bacterias. También es recomendable masajear los pies a diario para favorecer el riego sanguíneo, evitar la aparición de hinchazones y hacer que esta zona descanse de una mejor manera.

Asimismo, es fundamental hidratar los pies después de cada lavado con crema hidratante, insistiendo sobre todo en la zona del talón que es la que se suele agrietar con mayor frecuencia. Del mismo modo, es importante usar calcetines de calidad, es decir, que sean materiales naturales como, por ejemplo, algodón, que no sean perjudiciales para la salud de nuestros pies.

Para favorecer la circulación no solo es recomendable masajear nuestros pies con crema, sino que la realización de ejercicio también contribuye al beneficio de esta.

El uso de un calzado apropiado también es un factor que puede perjudicar o beneficiar a nuestros pies. Este tiene que ser transpirable, flexible, cómodo y con unas dimensiones acordes con la anchura de nuestro pie. Es recomendable usar zapatos con planta acolchada o, en su defecto, comprar una e introducirla en este. Todo esto hará evitar la aparición de sobrecargas.

Un aspecto fundamental que debemos saber es que andar descalzos en lugares públicos puede favorecer la aparición de hongos y por ello debemos tratar de evitarlo usando siempre chanclas o cualquier otro calzado que nos pueda proteger.

No hay que olvidar que lucir color en nuestras uñas les da un toque especial a nuestros pies. Es por ello por lo que elegir un color que nos guste y pintarlas con cuidado es fundamental para cambiar su aspecto. En verano, al tener la piel más morena, los colores fuertes y llamativos son los que hacen que aumente el atractivo de nuestros pies.

Si, a pesar de elegir el calzado más adecuado para nosotros, tenemos algún tipo de molestia, existen taloneras, dediles, separadores para callos, etc. En las farmacias para tratar de aliviar un poco la sintomatología.

Productos que favorecen el cuidado de los pies

Es común que a menudo suframos algún tipo de dolencia en nuestros pies, pues bien, para evitar estos dolores o apariciones de durezas, podemos utilizar las almohadillas de gel puro. Estas tienen efecto amortiguador y nos protegen el pie de cualquier tipo de roce.

El uso de estas almohadillas no debe preocuparnos al llegar el verano ya que existen unas almohadillas adhesivas para sandalias, las cuales tienen una función parecida a la anterior evitando la fricción, el sudor y el roce del pie con el material del calzado. Con esto no solo reducimos la sintomatología, sino que, evitamos la aparición de heridas.

Si padecemos de juanetes, espolón calcáneo o bursitis, podemos recurrir a usar, en el caso de los juanetes, el protector con almohadilla de gel que, evita y alivia el dolor. Para el espolón calcáneo y bursitis, lo más idóneo es el uso de una talonera de silicona, la cual evitará el impacto al caminar directamente en el pie.

El separador de carrete con anillo está diseñado para casos en los que los dedos están desviados e impactan con los de al lado causando heridas y molestias.

En definitiva, a pesar de que los pies son una parte de nuestro cuerpo que solo mostramos en verano, debemos ser conscientes de que son una parte fundamental en nuestro organismos y, con lo cual, debemos mantener un especial cuidado durante todo el año. Por ello, aunque ponemos mucha atención al cuidado de nuestros pies en verano, es importante que también hagamos caso al cuidado de los pies después del verano, y mantenerlos sanos todo el año.

¿Quieres tener unos pies perfectos? Consulta todos nuestros tratamientos de pedicuras y prépárate para el verano.

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