El cuidado de los pies va más allá de la higiene. Hacerse de manera regular una pedicura médica puede evitar muchos problemas, en especial en el caso de deportistas. Una pedicura no es un tratamiento estético, o no solo sirve para tal fin. Dejando el tema del uso de esmaltes en las uñas de los pies a quien guste, la pedicura es el complemento a la higiene diaria de esta zona tan delicada como importante.

Los pies soportan nuestro peso, pero además son una zona del cuerpo que suda y puede infectarse con mucha facilidad. Una uña encarnada o una rozadura mal curada pueden causar serios disgustos si no se atienden con rapidez.

Los ancianos, las personas que padecen de diabetes y los deportistas están más expuestos a presentar problemas de salud en los pies, y muchos de ellos se evitan o, al menos, se detectan, con una correcta pedicura.

Hoy vamos a ocuparnos del caso particular de los deportistas, sean hombres o mujeres, y dejando al lado el final estético opcional que se puede añadir a una pedicura médica.

Callos y durezas

Una pedicura regular ayuda a mantener bajo control tanto callos como durezas. Ambas aparecen como consecuencia de roces repetidos, del uso de calzado inadecuado o de impactos recurrentes, como los que experimentan los runners.

En un principio, pueden aparecen las ampollas en la zona donde se sufre presión o fricción repetida, y si la causa no se soluciona, la piel se defiende creando una capa gruesa de piel muerta conocida como callosidad o dureza. Su nombre médico es hiperqueratosis. En el caso de los callos, hay una especie de piedra central, que hace más complicada su correcta eliminación si no acudimos a un profesional.

Los callos y las durezas no suelen ser problemas graves, salvo que se manipulen mal y se infecten, pero sí pueden ser muy molestos, en especial los callos. Una vez eliminada la causa de estos problemas, es raro que vuelvan a aparecer. Pero el eliminar la causa de la fricción no siempre es posible (pensemos en los talones de personas con sobrepeso o en pies con malformaciones).

Evitar hongos: pie de atleta y hongos en las uñas

Cualquier persona puede sufrir de pie de atleta, es decir, una infección por hongos que afecta a la piel de los pies, pero su nombre ya lo dice todo. El pie de atleta es más frecuente en personas que tienen los pies húmedos con frecuencia, y la prevención pasa por secar correctamente los pies siempre tras lavarlos y usar calzado transpirable. A pesar de las posibles precauciones, en vestuarios y piscinas es muy fácil contagiarse de pie de atleta. El tratamiento es tópico, aunque requiere constancia.

Los pies también pueden presentar hongos en las uñas u onicomicosis. En este caso los deportistas, de nuevo, son más propensos a padecer esta dolencia porque los pequeños traumatismos que sufren las uñas durante la práctica deportiva o el simple adelgazamiento debido a largas caminatas aumentan el riesgo de que allí proliferen hongos.

Los síntomas son una uña de relieve irregular, engrosada y con un cambio de color. Suele volverse amarillenta, aunque en algunos casos puede presentar zonas negruzcas. No es un problema grave, pero si no se trata a tiempo podría llegar a la matriz de la uña y, entonces, tener difícil curación.

pie de atleta

El correcto cuidado de las uñas de los pies

Las uñas de los pies tienen una función protectora, por lo que hay que intentar tenerlas sanas. Para ello es conveniente cortarlas rectas, con el fin de evitar que se puedan clavar en la carne, y llevarlas cortas, aunque sin abusar. En uñas cortas es más difícil contagiarse de infecciones fúngicas, pero una uña cortada en exceso podría producir alguna herida y, en los pies, la más pequeña herida es peligrosa si pasa desapercibida.

Uñas encarnadas y sus peligros

Al cortar las uñas de los pies con forma de arco se favorece que, si llegan a estar largas, se puedan clavar los extremos en la carne de los dedos.

Esto es doloroso, por lo que se intenta evitar con una pedicura. Además, en algunos casos las uñas encarnadas producen una bolsa de pus que requiere cirugía. Es una cirugía sencilla, pero también lo es evitarla.

Hematomas ungueales

Otro problema de los pies al que se encuentran más expuestos son deportistas son los hematomas que se producen bajo las uñas debidos a traumatismos, pisotones, correr cuesta abajo, etc.

Se manifiestan por una zona negruzca en la uña, que puede extenderse a la uña al completo. Incluso puede llegar a perderse la uña, aunque volvería a salir una uña nueva.

Un podólogo puede evitar que un hematoma ungueal pase a mayores haciendo una pequeñísima incisión en la uña para que drene la sangre. También sabe distinguir si la coloración negruzca podría deberse no a un traumatismo, sino a una infección por hongos o a un melanoma.

¿Cómo continuar los cuidados de los pies en casa?

Tanto si somos deportistas como si no es el caso, si tenemos la costumbre de realizar una buena pedicura con cierta regularidad, el cuidado de los pies en casa es muy sencillo.

Basta con una correcta higiene, tras la cual se secarán los pies con especial cuidado. Atención a los espacios interdigitales, que no queden húmedos. Las uñas se cortarán en sentido recto y cualquier callosidad o dureza se deja en manos del podólogo.

pedicura para deportistas

De todas formas, una crema emoliente con urea o rica en glicerina ayuda mucho en el cuidado de los pies, en especial de las personas mayores, de quienes tienen la piel más seca o de los que pasan muchas horas al día en pie o en movimiento.