Los pies son una de las zonas del cuerpo que, tristemente, menos cuidamos. Sin embargo, para disfrutar de un completo bienestar físico, debemos prestar especial atención a la salud de nuestros pies y talones. En Nails&Co te mostramos la importancia del mantenimiento y cuidado de la base del cuerpo humano; y te enseñamos cómo curar la sequedad de los pies, una de las afecciones más comunes de la población en la actualidad.

La importancia del cuidado de los pies

Pese a la ardua tarea que desempeñan cada día, nuestros preciados pies, rara vez reciben el trato que les corresponde. Entre sus funciones más importantes, los pies sostienen la totalidad del peso corporal, y permiten el desplazamiento y movilidad del cuerpo; por lo que descuidarlos, supone un deterioro importante en la calidad de vida de las personas.

Entre las consecuencias más frecuentes de la falta de cuidado de los pies, encontramos: la sequedad, los callos y los hongos.

Cuando en una parte del pie, ya sea piel o uña, se produce una invasión por algún tipo de hongo dermatofito; aparece una infección micótica. Esta genera picor y ardor en la zona; y además, puede producir lesiones como manchas, descamación e inflamación del pie.

Las callosidades, en cambio, suelen fructificar como respuesta a la fricción o roce continuos del zapato. La piel, genera un engrosamiento como reacción protectora produciendo una acumulación de células muertas, que dan lugar a las molestas durezas plantares.

En cuanto a la sequedad de los pies, a continuación explicamos con detenimiento qué es y cómo curarla.

Sequedad de los pies

La sequedad de los pies comúnmente produce la aparición de dolorosas estrías o grietas, que se convierten en la puerta de entrada de importantes infecciones. Para identificarla, bastará con observar la zona plantar de tus pies, prestando especial atención a los talones; si presentas picor, dureza, pequeñas fisuras o la piel se percibe agrietada, seguramente no te hayas cuidado como es debido y tus pies estén excesivamente resecos.

Cuando la piel de los pies no recibe la hidratación y los cuidados correctos, la dermis sufre una alteración que provoca el endurecimiento de la piel y posterior agrietamiento; ocasionando desgarros y fracturas, generalmente, en la zona del talón. En los casos más desmedidos, la sequedad de los pies puede ocasionar un dolor profundo e incluso sangrado.

La buena noticia es que la sequedad de los pies, en primera instancia, se considera una afección leve; que aunque pueda resultar extremadamente dolorosa, tiene cura.

Cómo curar la sequedad de los pies

Antes de saber cómo curar la sequedad de los pies es importante que aprendas a prevenirla. Tanto la prevención como la cura de la sequedad en los pies se basan en un mismo pilar: la hidratación.

La hidratación juega un papel esencial a la hora de prevenir y curar la sequedad de los pies; una zona que está expuesta a una elevada carga diaria, y al roce continuo que ejerce el calzado.

En Nails&Co, ofrecemos una pedicura hidratante intensiva para combatir la sequedad de los pies, en la que a través de una sesión de hora y media, tus pies recuperarán la elasticidad; consiguiendo una piel confortable y sana, gracias a ingredientes como la parafina de manteca de Karité, el aloe vera, el aguacate y el aceite de oliva; entre otros productos naturales, que repararán por completo la dermis de tu zona plantar.

Utiliza cremas hidratantes justo antes de acostarte. Si hidratas tus pies por la mañana, te colocas los zapatos y comienzas tu rutina diaria, es probable que se produzca un exceso de humedad que acabe resultando contraproducente; en cambio, si aplicas hidratante por la noche, los zapatos no serán un problema y la crema se absorberá por completo mientras duermes, aprovechándose todos los beneficios que sus componentes aportarán a tus pies.

La higiene es uno de los puntos clave a la hora de acelerar el proceso de curación de los pies secos. Lava tus pies con agua tibia antes de aplicar la crema hidratante; para garantizar la limpieza y posterior absorción de la crema, puedes poner un poco de sal marina en agua caliente y dejar tus pies en remojo durante al menos 15 ó 20 minutos. Los baños de agua con sal, suavizan la sequedad y proporcionan al pie efectos cicatrizantes y calmantes.

Otro aspecto importante, es el tipo de calzado con el que vistes a tus pies. Usa zapatos cómodos y transpirables; y evita que tus talones queden al descubierto hasta que tus pies se hayan curado por completo.

Esperamos que hayas aprendido aspectos básicos acerca de cómo curar la sequedad de los pies; recuerda que ellos te brindan sus servicios de forma altruista cada día, y por lo tanto, merecen tus cuidados y atención constantes. Ten siempre presente la importante función que tus pies desempeñan en tu vida, y no te olvides de agradecerles su gran labor como es debido.

WhatsApp