Los estudios científicos a lo largo de los años han hecho que conozcamos aún más nuestra piel y cómo afectan los factores externos en ella. Pocas veces nos paramos a pensar en los peligros que puede sufrir y es algo muy importante puesto que puede causarnos problemas mayores. Uno de los factores que más la afectan son los cambios climatológicos. El invierno es una época dura para nuestra piel debido al frío y al viento. Por todo esto nos conviene conocer los estragos del frío en tu piel, para poder prevenirlos a ser posible y sobre todo saber cómo tratarlos para que no vayan a más. Conoce un poco más la primera línea de defensa de nuestro cuerpo.

Amenazas para nuestra piel

Si nos paramos a pensar en los problemas que puedan afectar a nuestra piel, seguramente pensemos en las quemaduras producidas por el sol. En la época de verano y de más calor todos los médicos y dermatólogos recomiendan cremas solares para protegernos de los rayos ultravioletas. Pero el cuidado de nuestra piel no debe quedarse solo en la época de verano o cuando más calienta el sol ya que la piel está expuesta a los factores externos durante todo el año.

Por otra parte, hay otras cuestiones a tener en cuenta para el cuidado de nuestra piel. El tipo de piel que tengamos o la edad son indicadores que pueden determinar qué problemas podemos sufrir.
La edad es un determinante importante. Los bebes y niños pequeños son más propensos a sufrir irritación y quemaduras en la piel. Por otra parte, en las personas de mayor edad son habituales las manchas en la piel.

Como sucede con los más pequeños de la casa, hay personas con la piel muy blanca o sensible. Estas personas son más propensas a sufrir antes los problemas derivados de agentes externos.

Estragos del frío

Cómo ya te dijimos, no solamente el sol afecta a nuestra piel. En épocas frías nuestro cuerpo puede sufrir igual o más que en verano, la única diferencia es que por lo general estamos más expuestos a la intemperie en verano que en invierno, además de llevar una protección extra al abrigarnos del frío. Pero no por ello debemos desatender nuestra piel ante las bajas temperaturas, que pueden dañarnos de la misma manera.

Sí que es cierto que como ya hemos dicho , a protección que nos otorga la ropa en invierno es mucho más que en verano, pero zonas sensibles como las manos o la cara quedan expuestas en muchas ocasiones. Y es que son dos los factores relacionados con el invierno que más afectan a nuestra piel, el frío y el viento.

El viento en invierno y cualquier época del año es un factor muy importante que afecta a la piel. Es más, para que nos hagamos una idea, el viento al igual que el agua, puede erosionar elementos tan duros como la piedra a lo largo de siglos. Por lo tanto, no debemos menospreciarlo.

El frío no muy extremo puede incluso ser beneficioso para nuestra piel, pero por otra parte, si lo combinamos con el viento que hemos mencionado anteriormente, provocará que la piel se seque de manera mucho más rápida y esto puede provocar desde sequedad en nuestra piel hasta la aparición de grietas . A la larga el frío, y por lo general las inclemencias del tiempo, hacen que nuestra piel envejezca a pasos agigantados.

Tratamientos para la piel en invierno

Lo que realmente importa es cómo resolver los estragos del invierno. Y es que, a pesar de la prevención, que siempre es buena, son muchas las ocasiones en las que no tenemos tiempo o descuidamos ciertos aspectos de nuestra piel, y es algo normal, pero no te preocupes, gracias a los avances en la ciencia hay soluciones para una gran cantidad de problemas relacionados con la piel. Ahora te diremos los tratamientos más adecuados para que cuides de tu cuerpo en los días más fríos del año.

Lo primero antes de decirte productos y tratamientos es la prevención, y una de las maneras de prevenir la sequedad provocada por el viento frío es la hidratación. Una crema hidratante nos puede proteger si nos la aplicamos antes de salir al exterior. Y en este campo podemos encontrar una enorme cantidad de cremas. Y lo mejor es que muchas de ellas son de origen natural, como los bálsamos de aceite de oliva de protección labial o serum y aceites de bayas para dar brillo e hidratación a nuestra piel.

Una vez que nuestra piel ha sufrido daño existen tratamientos que ayudan a eliminar o frenar el daño producido en nuestro cuerpo. Técnicas como la dermoabrasión reparan nuestra piel después de sufrir daños y pequeñas imperfecciones. Otra de las técnicas con las que podemos reparar la piel es la mesoterapia. Con este tratamiento indoloro nuestra piel recibirá nutrientes y componentes que le ayudarán a protegerse contra las inclemencias.