Si bien es cierto que debemos cuidar nuestro cuerpo durante todo el año, también lo es que en otoño todo vuelve a la normalidad después de un esperado, soñado y merecido verano en el que probablemente hayamos cometido algún que otro exceso, y despilfarrado momentos precisos de ociosidad. Entonces, cuidar tu cuerpo en otoño es de obligado cumplimiento para reestablecer su funcionamiento como es debido.

Cómo cuidar tu cuerpo en otoño

El otoño es una de las estaciones más proclive a los cambios; el comienzo de un nuevo curso escolar, la incorporación al trabajo después de las vacaciones, y el cambio brusco de temperaturas, son solo algunas de las circunstancias a las que tendremos que enfrentarnos durante el mes de septiembre.

Nuestro cuerpo es una sofisticada máquina que todo lo siente; y la llegada del otoño, no puede ser menos.

¡Puesta a punto en otoño!

Los días de playa y piscina nos han hecho pasarlo en grande, de eso no cabe duda; pero nuestra piel y pelo se resienten, principalmente, con motivo de la exposición solar. En otoño, deberás cuidar y reponer tu piel como es debido. El rostro es una de las zonas más expuestas a los rayos solares, así que un tratamiento facial te ayudará a recuperar su buen aspecto.

Por otro lado, nuestro pelo también necesitará de cuidados intensivos. El cloro de las piscinas y, de nuevo, los rayos del sol, provocan en el cabello un aspecto seco y sin brillo.

Del mismo modo nuestros pies reciben al otoño en condiciones desfavorables. El uso de calzado descubierto, el calor, y la humedad, ocasionan daños importantes en la piel y uñas de los pies. Las pedicuras  y las manicuras después del verano aportan la hidratación y los cuidados que tus pies necesitan.

Relajación en otoño

En muchas ocasiones el otoño trae consigo una sensación de estrés que, si no logramos combatirla, nos acompañará hasta el siguiente verano. Para muchas personas el verano es la única vía de escape en su rutina de trabajo y esfuerzo diarios. El verano consigue ofrecernos la calma emocional que todos los seres humanos necesitamos por naturaleza, pero llegado septiembre se nos echa encima un oscuro otoño que nos recuerda nuestras obligaciones y nos impone una severa agenda a seguir.

Para cuidar tu cuerpo físico y emocional en otoño, es importante que dediques un momento al día a tu relajación y bienestar internos. No se trata de apuntarte a yoga si no es lo que buscas; con permitirte ser y estar durante unos minutos al día será suficiente. La relajación tiene importantes beneficios en nuestro organismo y nos ayuda a afrontar las responsabilidades y quehaceres diarios con el prisma adecuado.

Alimentación en otoño

Generalmente, estamos muy mal acostumbrados y no le damos la importancia que merece a al ciclo originario de la vida. Si existen vegetales, frutas y hortalizas que se recolectan de forma natural en otoño, el instinto nos debería empujar a consumirlas. En otoño no solo hay que compensar los excesos alimenticios del verano, sino que hay que comer, especial y específicamente, alimentos de temporada.

Comer respetando los sabios ciclos de la naturaleza garantiza que consumamos los nutrientes que necesitamos en cada estación. Sin ir más lejos y a modo de ejemplo: en otoño, los cítricos y las granadas nos ayudan a fortalecer nuestro sistema inmune de cara a los procesos gripales y catarrales.

Por otro lado, para mantener y cuidar nuestro cuerpo en otoño, es importante equilibrar la dieta después del consumo desmesurado de alimentos poco saludables: helados, dulces, fritos, tapas de chiringuito, bebidas azucaradas, alcohol, y un largo etcétera de manjares que afectan seriamente a nuestra salud.

Deporte en otoño

Durante las vacaciones el reposo rutinario unido a la alimentación desmedida suelen provocar un aumento de peso que varía en función de cada persona. El deporte o ejercicio físico es una de las formas que mantiene nuestra salud en condiciones óptimas; y cuando se trata del otoño, nos ayuda también a perder esos kilos de más que nos hemos ganado a pulso durante el verano.

Nadie dijo que sobrevivir al síndrome postvacacional fuera fácil; y empezar a hacer deporte tras semanas de relax, puede ocasionar desgana e incluso rechazo. Es importante pues, fijarse objetivos realistas; comienza realizando ejercicio moderado, y poco a poco conseguirás marcar un ritmo que te permita cumplir tus expectativas.

No necesitas acudir a un gimnasio para cuidar tu cuerpo durante el otoño; el pasillo de tu casa puede convertirse en el escenario perfecto para ejercitar tus músculos y recuperar la línea.

Pese a que el final del verano pueda parecer un tanto caótico y melancólico, siempre habrá un motivo para recibir los meses de otoño con alegría y entusiasmo. Sal a pasear por las tardes, observa todo a tu alrededor; y déjate embriagar por la belleza inigualable de los atardeceres de septiembre. Y no te pierdas nuestro post de como cuidar tu piel en otoño. Recuerda que nuestro centro de uñas en Madrid tiene los mejores servicios para que te cuides todo el año 🙂

WhatsApp