5 tips para un rostro cuidado en verano

5 tips para un rostro cuidado en verano

¿Qué cuidados aplicas en tu rostro en verano? ¿Sientes que son suficientes? Haciendo lo mismo en verano, parece que es complicado que la piel se mantenga como el resto de año. Durante esta época influyen otro tipo de agentes externos como son el exceso de sol, el cloro, la sudoración,…siendo más complicado sentir igual la piel de nuestro rostro. Por ello desde NailsCo hemos preparado una lista de recomendaciones para mantener un rostro cuidado en verano.

Lo principal, para mantener un rostro luminoso e hidratado, es tener una rutina de cuidado facial durante todo el año. Esa constancia va a hacer que sientas tu piel más sana y tersa, evitando así las tempranas marcas de expresión, las manchas y otros tipos de manifestaciones de la piel que pueden hacerlo lucir apagado.

Para mantener un rostro cuidado en verano no basta con aplicar un buen protector solar. Es importante tomar previsiones antes, durante y después de la exposición al sol. Recuerda que la piel tiene “efecto memoria” y que los daños que se registren hoy pueden no aparecer sino hasta años después.

1. Aplícate bases con protección solar

Si el resto del año es importante cuidarse de las agresiones de los rayos del sol, en verano lo es aún más. La intensidad y la exposición a los rayos UV son mayores durante esta época del año, pudiendo incidir en la salud de nuestra piel si no tenemos la correcta protección. Por eso, es recomendable aplicarse una base correctora con filtro solar varias veces al día. Con la aplicación de este tipo de productos evitaremos la aparición de manchas, pecas o rojeces, que suelen ser más comunes en esta temporada.

Las BB Cream y CC Cream son ideales para usar durante esta época del año y mantener un rostro cuidado en verano. Estos productos son un “todo en uno” que ofrecen hidratación, protección y color. La BB Cream (bálsamo para imperfecciones) fue la primera, creada entre los años 60 y 70. Fue ideada por dermatólogos alemanes para calmar la piel después de tratamientos faciales, que dejaban rojeces y exigían protección de los rayos del sol. Años más tarde aparecieron las CC Cream (crema correctora) que ofrecen los mismos beneficios pero con una mayor cobertura.

2. Hidrata en profundidad por dentro y por fuera

El sérum es una de las herramientas más completas que tenemos a nuestro alcance para luchar contra los efectos del paso del tiempo. Este producto evita la pérdida de agua en la piel y satisface todas las necesidades de nuestro rostro al aportar hidratación, suavidad, regeneración y rejuvenecimiento.

Así mismo, es bueno complementarlo con una dieta rica en líquidos y una ingesta de agua adecuada. Los dos litros diarios no son una máxima, lo adecuado es beber cuando se tiene sensación de sed. Esta se puede aplacar también tomando alimentos como la piña, la sandía, los gazpachos o las sopas frías que aporten esa hidratación interna gracias a su alta composición de agua.

Si eres de esas personas a quienes les cuesta beber agua puedes preparar algunas con trozos de frutas, como limón, naranja, pepino o fresas. De esta forma aportas un poco de sabor y color a la bebida, lo cual la hará más agradable al paladar y atractiva visualmente.

3. Elimina las células muertas de la piel

Aplicarnos la crema facial sobre las capas muertas de la piel no sirve de nada, por eso es fundamental eliminar previamente estas células inertes para estimular la renovación de la piel y una profunda hidratación que la restaure completamente. Una exfoliación debe ser parte de tu rutina de belleza, pero en verano se debe realizar con mayor frecuencia para eliminar células muertas de la piel y permitir su regeneración, como así también evitar pelitos encarnados o puntos negros. Esto se consigue con una exfoliación suave, y no química.

Sin embargo, si por tu tipo de piel necesitas una de química, la exposición al sol no podrá ser directa y deberá usarse siempre una pantalla solar 50+.

4. Realiza una limpieza facial

Limpiar nuestra piel todos los días no es suficiente, siempre quedan restos que exigen un tratamiento más profundo. La limpieza facial profesional completa nuestros pequeños rituales de limpieza cotidianos.

Cuando los poros del rostro están obstruidos la absorción de cremas u otros productos es mínima. Por ello, la realización de una limpieza a profundidad no debe ser esporádica sino lo suficientemente frecuente como para que los poros de tu rostro transpiren.

Si te miras al espejo y observas poros obstruidos o puntos negros, entonces es momento de una limpieza facial. Otro síntoma de que necesitas este tipo de tratamiento es si notas la piel muy seca o por el contrario muy grasosa.

Este tipo de limpieza descongestiona la piel, limpia los poros con más profundidad, previene puntos negros y aporta una limpieza profunda, que deja nuestro rostro realmente libre de impurezas y preparado para una correcta absorción de nutrientes.

5. La mascarilla es tu salvadora

Las mascarillas para el cutis son parte importante de la belleza estética y la salud de la piel. Cuando se aplican es el momento en que la piel del rostro se limpia, recibe un masaje, nutrientes y, por supuesto, su toque de belleza. No solo benefician a las capas superficiales del rostro sino también a las capas más profundas de la epidermis facial, además de brindar protección y nutrir a la piel para mantenerla saludable.

La mascarilla para el cutis es un tratamiento que se aplica sobre el rostro y tiene como finalidad limpiar, reparar, nutrir y reestructurar la piel de la cara. Están compuestas de frutas, vegetales, arcilla, avena, aceites vegetales, esencias, agua floral como los tés, entre otros.

Además, hay distintos tipos de mascarillas que se adaptan a diferentes necesidades. Por ejemplo, las hay hidratantes, para pieles secas; purificantes, para intensificar la limpieza y luminosidad del rostro, calmantes, para eliminar rojeces o brotes y calmar la dermis; y de efecto flash, que aportan colágeno, vitaminas o ácido hialurónico.

En definitiva, si quieres restaurar tu piel y que esta luzca brillante este verano, debes renovarte por fuera y por dentro.